Dar algo de que hablar

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Publicitar Kiwanis con una caminata submarina.

Story by Julie Saetre

Rod Moore no conocíaKiwanis hasta que un socio del club de Newcastle, en Australia, lo invitó a hablar de sus experiencias submarinas como recaudación de fondos para filantropía, en una reunión. Recientemente, Moore había caminado tres kilómetros en el fondo del lago Macquarie — uno de los lagos de agua saladas costeras más grande de Australia — para recaudar fondos para un orfanato en Bali. (Tres décadas antes, Moore había hecho la misma caminata para recaudar fondos para niños con discapacidades.)

Es en esta reunión donde Moore se entera que el club Bali había ayudado a los huérfanos de Newcastle, por lo que decide unirse al club. Después de hablar con otros socios, descubre que él no es la única persona no familiarizada con la tarea solidaria de Kiwanis.

“Ese es un gran problema para nosotros”, dice Ken Archer, socio del club Newcastle Kiwanis y ex gobernador del Distrito de Australia.

Sin dudarlo, Moore decide ayudar.

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“Quería hacer algo para que la gente conociera el nombre Kiwanis, por lo que decidí hacer una caminata en un lugar conocido”, recuerda él. “Y, por supuesto, todo el mundo conoce el puerto Sydney Harbour”.

Moore siempre ha disfrutado de deportes extremos. (Según Moore, él es un aventurero, no un buscador de emociones). Ha buceado en la gran barrera de coral y se ha lanzado de un parapente. Por lo que no se tomó a la ligera la caminata de 5 kilómetros de largo y 15 metros de profundidad por el puerto.

A pesar de que el lago Macquarie es relativamente bajo y con un fondo plano, Sydney Harbour alcanza una profundidad de 30 metros, con grandes rocas de arenisca en el fondo, embarcaderos y barcos en la superficie y tiburones que nadan los turbios recovecos. Moore caminó la superficie del puerto, respirando por medio de un tubo conectado a uno de los múltiples tanques de aire ubicados a bordo de un bote.

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Con elfin de mantener a los tiburones alejados, él cambió su escudo casero de acero y malla por un dispositivo electrónico que emite un campo eléctrico tridimensional alrededor del cuerpo. Los tiburones buscan el alimento utilizando los receptores eléctricos de corto alcance localizados en su hocico; el dispositivo eléctrico (Shark Shield) provoca un espasmo en los receptores, alejando así a los carnívoros.

Las demás herramientas de Moore incluían: una brújula, un protector de brazo, lo que él llama un cuchillo de “Cocodrilo Dundee”, y un tanque de aire de reserva. Este último le fue esencialmente útil después de haberse cumplido dos horas de caminata, de las cinco horas y media del trayecto completo.

“Estaba bajo 15 metros de profundidad. Era un día lluvioso y oscuro, no muy agradable. Y las cosas no salieron del todo bien en la superficie”, explica él con total naturalidad. “Me cortaron el suministro de aire. Tuve que usar mi tanque de reserva.”

Sin la luz del sol para iluminar el fondo, él caminó en la oscuridad, esquivando las rocas de piedra arenisca.

“El tamaño promedio de algunas rocas era la de un camión pequeño”, dice. “Algunas eran tan grandes como una casa. Y el desafío es, voy por la izquierda, por la derecha o intento treparla”.

En un momento dado, su manguera de aire se enredó en la quilla de un barco y tuvo que ser asistido por el equipo de apoyo. A veces, una sombra pasaba sobre él. Era un tiburón abriéndose paso por el agua. Él se controlaba para no mirar hacia arriba.

“No voy a mirar”, repetía. “Si miras, vas verlo. Si lo ves, sabes lo que es. Y una vez que sabes…  prefiero no mirar”.

Una sola vez durante la caminata subió a la superficie, en la comunidad Piper Point, donde vive el primer ministro de Australia.

“Salí a la superficie y lo saludé”, cuenta Moore.

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Cuando llegó al final de la meta, Moore salió del agua empujando una bicicleta que había sido abandonada en el puerto.

A medida que pasaban los días, el nombre Kiwanis se hacía cada vez más conocido. La historia fue emitida por los medios nacionales de Australia, y un diario del Reino Unido escribió un artículo.

“Recorrió el mundo”, dice Archer. “Hemos tenido un alto número de visitantes en el sitio web de Newcastle y del distrito. La gente nos está buscando en la Web. Nada de esto habría sucedido si Rob no hubiera asistido a la reunión.”

Sin embargo, Moore seguirá trabajando para que se siga conociendo el nombre Kiwanis. Ya ha realizado otras caminatas submarinas en Australia, y ahora tiene en mente un nuevo y elevado proyecto.

“Voy a volver a certificarme en ala delta para poder marcar el récord de altitud en este país,” resalta. “Estoy imaginando el ala diseñada con el nombre de Kiwanis. Hay grandes alas, si pones el nombre a lo largo de ambas, logras la publicidad y que la gente hable de Kiwanis. ”

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