Esperando en la cola por una Navidad especial

Immokalee Christmas Event

Por más de 35 años, los Kiwanis de la Florida han ayudado a miles de trabajadores migrantes y a sus familias a que disfruten de las Fiestas.

Hisotira de Julie Saetre | Fotos de Srijita Chattopadhyay

Tres días antes de la Navidad, las familias han llegado a Orlando (Florida) listas para disfrutar del sol y visitar los famosos parques de diversiones del estado. Las colas son eternamente largas, llenas de niños impacientes y padres disgustados y cansados de escuchar: “¿Cuánto más falta hasta la entrada?”

A tres horas al suroeste, en un parque niños y padres también esperan en largas colas, avanzando lentamente. Pero el tenor de esta cola es bastante diferente. La impaciencia no está presente, nadie se queja sobre el tiempo de espera ni hay dedos tocando las pantallas de los teléfonos móviles. Las familias llegan al parque caminando, y a diferencia de sus colegas de Orlando, no han pagado más de USD100 por persona para ingresar. Están aquí por la Navidad de Immokalee, un evento anual patrocinado por el club Kiwanis de Northside Naples.

Immokalee Christmas Event

Immokalee es un área no incorporada, ubicada a menos de una hora al norte de Naples, una ciudad de la Florida que la revista “Forbes” denominó como una de los “25 lugares donde se jubilan los ricos”. El condado de Collier, hogar de Immokalee y Naples, es el condado más rico de la Florida, con un ingreso per cápita de USD87.829, según lo reportó el periódico The Palm Beach Post.

Pero usted no encontrará a esos jubilados adinerados viviendo en Immokalee. Esta área altamente agricultora produce muchísimos vegetales y frutas y es una de las mayores productoras de tomates en los Estados Unidos. Y esos tomates, pimientos morrones, naranjas, fresas y demás delicias no llegarían a los supermercados ni a los restaurantes si no fuera por los residentes de Immokalee.

Immokalee Christmas Event

Las familias que se reúnen en el parque son trabajadores migrantes y sus hijos. Muchos de ellos son de México o Haití. Todos buscan una mejor vida para sus familias y están dispuestos a trabajar largos días bajo el sol para lograrlo. Los que recogen tomates, por ejemplo, generalmente trabajan entre 10 y 12 horas cada día. Recogen manualmente los vegetales, los colocan en cubetas de casi 15 kilos que luego tienen que cargar en sus hombros y transportarlos 30 metros o más hasta un camión. Ellos colocan los tomates en el camión y regresan rápidamente a los campos.

Los trabajadores deben movilizarse rápidamente si quieren ganar dinero. A los cosechadores se les paga por pieza. Al ritmo de hoy, los trabajadores ganan USD.51 centavos por cada barril de 15 kilos. Esto significa que una persona debe recoger aproximadamente 2268 kilos de tomates todos los días para alcanzar el sueldo mínimo, según lo informa la Coalición de Trabajadores de Immokalee, una organización de derechos humanos.

No es de sorprender que más del 43 por ciento de la población de Immokalee viva por debajo del nivel de pobreza. Muchas de estas familias esperan ansiosos la Navidad en Immokalee, la cual atrae a miles de personas todos los años.

Immokalee Christmas Event

¿Qué es esa larga cola en la que esperan pacientemente? Cuando llegan al frente de la cola, los niños conocen a Papá Noel y a su esposa y se sacan una foto con ellos. Luego, el momento más mágico de todos: las familias entrar a un espacio lleno de estantes repletos de juguetes nuevos. Camioncitos Tonka, muñecas, casas de muñecas, juegos de boliche, sets de belleza, Ukuleles, pelotas de basquetbol, de fútbol y rugby. Patinetas.

Nadie se apura, nadie empuja, no hay codicia en la elección de estos tesoros. Las familias se mueven con calma a medida que los niños consideran cuidadosamente que juguete elegirán. Cada niño elige un juguete que llevará a casa, y esa decisión es decisiva. Lo más probable, será el único regalo que reciban para Navidad.

Por más de 30 años, la Kiwanis Pat Milford ha sido la “dama de los juguetes” durante la Navidad Immokalee, casi tanto años como los 35 años de historia del evento. Al principio, el club Kiwanis buscaba juguetes usados pero en buen estado y los distribuía a cuántos niños les era posible. Pero muchas de las donaciones que recibían no se encontraban en buen estado y ella quería más para los niños de Immokalee.

Immokalee Christmas Event

“La idea es que estas personas son nuestros huéspedes”, explica Milford. “Deben ser tratados como si estuvieran en su casa – esa es la única forma de tratarlos”.

Entonces, el club recaudó fondos y Milford comenzó a comprar juguetes nuevos. Hoy en día, ella ordena 1000 juguetes de una juguetería al por mayor, en Orlando para asegurarse que todos los niños, de diferentes edades, reciban un juguete”.

“Ver a estos niños es maravilloso. Ves un pequeñito con este inmenso camión o pelota de basquetbol, y su sonrisa está dibujada de oreja a oreja y sus ojos brillan de felicidad. Se siente una felicidad inmensa poder hacer esto”, explica ella.

La compañera Kiwanis y voluntaria de la Navidad en Immokalee por mucho tiempo, Jeanette Igoe cumple un papel clave en la organización de este evento anual. Durante los días de la recaudación de juguetes gentilmente usados, ella recibía cajas de donaciones que luego arreglaría para dar a los jovencitos.

Immokalee Christmas Event

“Lavé peluches en la lavadora para que estuvieran limpios y frescos. Peinaba el cabello de las muñecas y les colocaba nuevos moños. Todo lo que elegíamos era restaurado antes de ser entregado a los niños. Pero uno puede restaurar tantos peluches al año. Ahora, los juguetes son nuevos y están en sus cajas”.

Pero el club no se detiene con la visita de Santa y la compra de juguetes. También brinda una comida a las familias, una tradición que es apreciada por los padres que no tienen dinero para gastar en una gran cena de Navidad. Algunos años se ha servido pollo relleno y cocinado por un Kiwanis en una parrilla de casi cuatro metros. El año pasado, la organización sin fines de lucro Meals of Hope brindó un festín que incluyó taquitos, tacos, frijoles fritos, ensalada de frutas y limonada, todo servido en bandejitas entregadas por los voluntarios. (Al finalizar el evento, Igoe caminó entre la muchedumbre y les entregó bolsas de plástico para que los invitados pudieran llevarse más comida a casa).

Con los padres, abuelos y niños listos para recibir la comida, la cola puede alargarse más allá del área de la cocina.

Immokalee Christmas Event

“Puede haber cientos de invitados esperando”, dice Milford. “Usted ve tres o cuatro personas en la cola de los supermercados Publix, y todos empiezan a desesperarse. Pero, los invitados de Immokalee solo esperan pacientemente su turno.

Hasta el 2018, el evento se celebraba el Día de Navidad, por lo que los voluntarios pasaban más tiempo con las familias de Immokalee que con sus propias familias. Durante 15 años, Rita Easterbrook fue una de ellas. Es un evento que ella no se perdería porque ella también asistió cuando era niña, cuando ella fue uno de esos invitados valiosos.

“Esa fue la única vez que vi a mis padres sonreír y pasarla bien”, recuerda ella. “Mis padres eran trabajadores migrantes por lo que no había muchas sonrisas en el año. Era mucho trabajo por varias horas y largas noches. Cuando llegamos aquí había mucha alegría en el ambiente. Fue algo muy memorable. Estaban bailando y riendo, pasándola lindo. Mi mamá movía la cabeza. Puedo sentir ese momento cada vez que lo recuerdo”.

Immokalee Christmas Event

Volver a la Navidad de Immokalee cada año como voluntaria se convirtió en una tradición no solo para Easterbrook, pero también para su esposo e hijos.

“Ellos dicen que no saben que otra cosa hacer el Día de Navidad”, sonríe ella.

El año pasado, los niños de Easterbrook, jóvenes adultos, tuvieron que trabajar y no pudieron asistir, pero la hermana y el hermano de Rita y sus respectivos hijos llenaron el vacío. Los socios del club Key también participaron, empacando la comida, colocando juguetes en los estantes, pintando rostros y uñas y entregando bolsas de caramelo.

Chris Zuccarello, el ex vicepresidente del Key club de la escuela secundaria de Gulf Coast en Naples, ha asistido al evento por seis años consecutivos hasta el 2018. El ve los mismos rostros cada año, y siempre les pregunta acerca de su vida, la escuela y las actividades. Los ha alentado a trabajar duro en sus estudios y a alcanzar estudios superiores, y él se siente feliz cuando los chicos le dicen que planean ingresar la Universidad de Central Florida o Florida State. Él sabe que el aliento a un adolescente realmente importa en la vida.

“Cuando tenía la edad de estos niños, yo pasaba por una situación similar”, cuenta él. “Y ahora que ya no estoy en esa situación, me siento más humilde y me ha hecho dar cuenta lo privilegiado que soy. Asimismo, me hizo dar cuenta qué es lo que puedo hacer para ayudar mejor a la comunidad… Cada año, les preguntamos cómo están y cuáles son sus notas. Y cada año, ellos responden “estoy mejor. Estoy tratando. Y eso es lo que realmente cuenta, siempre y cuando estos niños prosperen”.

Immokalee Christmas Event

Cuando los Kiwanis pasaron el evento al sábado siguiente al Día de Navidad, estaban preocupados pensando  que el cambio de fecha podía atraer a menos familias. Pero muchas personas llegaron al lugar. Sin embargo, los hombres estaban ausentes. El Día de Navidad, los campos están cerrados pero un sábado es un día de trabajo.

“Un día sin trabajar”, dice Igoe “es un día sin paga”.

El número de personas ya había caído en los años anteriores cuando 4000 invitados se reunieron en el parque para celebrar. El gobierno de los Estados Unidos ha adoptado un postura más agresiva con respecto a las políticas de inmigraciones. Los agentes de Inmigraciones, una agencia federal, han estado realizando arrestos por incumplimiento de las políticas y los trabajadores indocumentados y sus familias tienen miedo de ser separados y deportados.

“Las personas tienen miedo de venir al lugar porque creen que ICE (Inmigraciones) llegará y se los llevará”, dice Igoe. “Tienen miedo. Muchos de ellos tienen miedo”.

Pero siempre y cuando algún residente de Immokalee desee asistir al evento, el club Kiwanis de Northside Naples planeará estar presente para ellos.

“Alguien me preguntó: “¿Por qué lo haces?” Yo contesté: “Tienes que ver el rostro de los niños. Lo entenderías si vieras la felicidad que esos niños provocan. Una vez que lo haces, sientes que no haces lo suficiente para esos niños”.

Easterbrook añade: “la sonrisa que los niños tienen cuando recogen el regalo. Cuando era niña, no podía ver mi propio rostro. Por eso, ahora puedo ver el rostro de estos niños que brillan cuando encuentran el regalo que quieren. Y esa es mi Navidad ahora”.


 

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