Paraíso en los suburbios

fishing from kayak

En una esquina repleta de comercios, los kiwanis rescatan un espacio para la naturaleza.

Historia escrita por Jack Brockley | Foto de John E. Canan

Fred Nugent (ver a continuación) cuenta que todo comenzó en 1985. Ese año, la ciudad de Hagerstown (Maryland), construyó la circunvalaciónEastern Boulevard que circunda la zona céntrica de la ciudad. La nueva ruta dio acceso a los campos contiguos y por ende a la construcción de nuevos comercios y viviendas. El área prosperó con nuevos consultorios, oficinas de arquitectos, de agentes inmobiliarios, instituciones financieras, tiendas y restaurantes.

170818__DSC5064
Fred Nugent, Una lechuza se posa sobre una rama en el parque Kiwanis de Hagerstown, en Maryland.

Sin embargo, hoy en día, en la esquina de Imperial y Dynasty Drive, un puente para peatones transporta a los visitantes a un mundo mágico. En vez del rugido del tráfico, los gorriones pían. En vez del pitido constante de los camiones de entrega que estacionan en la zona de carga y descarga, el serpenteante arroyito Antietam borbotea hacia al rio Potomac. En vez del bullicio de los aires acondicionados, las mariposas revolotean tranquilamente sobre las flores púrpuras y los algodoncillos rosáceos florecidos.

Bienvenidos al parque Kiwanis – Un parque como ningún otro en Hagerstown.

“El parque Kiwanis, es el único parque sin juegos infantiles, sin canchas de béisbol o baloncesto”, dice Nugent, socio kiwanis de Hagerstown. “Es un lugar muy especial”.

El origen del parque Kiwanis se remota a 1996, cuando Nugent y los miembros de la comisión de planeamiento crearon un plan estratégico que sugería que la ciudadlesproporcionara a las canoas y kayaks el acceso al arroyo Antietam. Una crisis económica pospuso los planes, pero Nugent y sus compañeros kiwanis mantuvieron viva la idea.

“En esos días, mi idea era hacer algo simple, un camino de piedras hacia el agua”, dice Nugent. “Pero lo que tenemos hoy, es algo simplemente increíble”.

monarch catepillar swamp milkweed

Cuandola economía mejoraba, los kiwanis le pidieron al dueño del área donar un pedazo del terreno y el acceso al arroyo Antietam. Los líderes de la ciudad participaron en elproyecto. El distrito de conservación de agua y tierra, la sociedad de preservación histórica del condado, la alianza de la cuenca hidrográfica y una organización interesada en salvarlas mariposas monarcas también se unieron a la sociedad de planificación del parque.

En la actualidad, el antiguo camino de piedras está pavimentado, subvencionado por fondos para la conservación del suelo y diseñado para resistir las inundaciones del arroyo Antietam en la primavera. Las mariposas monarcas se detienen para comer, hacer suscapullos y complacer a los fotógrafos. Los trabajadores del área almuerzanen el pabellón del monte y recorren los hermosos jardines. Los arqueólogos voluntarios ayudan en las excavaciones de exploración en la granja Saylor construida en el siglo XVIII. Cuando la temperatura del verano llega a los 32°C, los remadores navegan por el arroyo donde las ramas brindan un alivioplacenterocon su sombra. Los zorros acechan entre la maleza, los ciervos comen el pasto y posan de tanto en tanto, los róbalos y, a veces una que otra trucha, se deslizan por la suave corriente del arroyo Antietam.

“Una de las cosas que me sorprende es la cantidad de vida silvestre que se puede apreciar”, dice Rodney Tissue, ingeniero de la ciudad de Hagerstown y quien trabajó con el Club Kiwanis para crear este oasis natural dentro de un área comercial. “Esto sigue siendo un área suburbana y no un área remota. Pero he visto nutrias de río, pájaros carpinteros, una diversidad de aves acuáticas, incluso hermosos patos joyuyo. Es como una interrelación con la naturaleza”.

Sandy Sagalkin también está muy impresionado con el lugar. Como presidente de la Alianza de las mariposas monarcas(Monarch Alliance), él lleva a cabo programas educativos en el parque de las mariposas monarcas en Waystation.

170816__DSC7588

“El parque Kiwanis es un bien muy valioso para nuestra comunidad porque no está urbanizado y está junto a un arroyo, lo que proporciona – en un área muy pequeña – diferentes hábitats naturales”, resalta Sagalkin, quien también recalca que el parque se encuentra a lo largo de la ruta de vuelo oriental de las mariposas monarcas.

“No vemos grandes cantidades de monarcas, pero esta área brinda una importante ruta migratoria secundaria para las mariposas”, explica Sagalkin. “La ciudad de Hagerstown ha demostrado un gran interés en ayudar las mariposas monarcas”.

Barbara Rice coordina a los voluntarios encargados de atender los jardines. Es muy fácil,porque las personas están dispuestas a trabajar entre los algodoncillos silvestres, las flores silvestres, las coreopsis, las vernonias, los áster, las flores de la pluma y otras flores que atraen polinizadores, dice Rice. Ella recuerda una vez cuando se detuvo un momento durante su trabajo para observar una mujer y a sus tres niños pasear por los jardines.

“Mientras se dirigían hacia la rampa de los botes, el niño del medio – tendría unos tres años – notó varias mariposas monarcas en el borde del agua, entonces comenzó a correr hacia el agua”, relata Rice. “La madre se asustó y lo agarró antes de que llegara al arroyo”. “La mamá les indicó a los niños que retrocedieran y solo las miraran. Los niños apenas se podían controlar, pero se portaron muy bien y nomolestaron las mariposas”. Rice finaliza diciendo: “el parque Kiwanis es un lugar de paz y belleza”.


Submit a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s