Alimentar una necesidad

Una Kiwanis de la Florida tiene como misión combatir la falta de alimentos en los mas carenciados. 

Denise Bramlitt tiene bien presente las anécdotas vividas. 

Después de terminado el almuerzo, un pequeño permanece en la cafetería de la escuela metiéndose las sobras en sus bolsillos para llevárselas a sus hermanos pequeños que lo esperan en casa. Un adolescente mordiendo el césped detrás de la escuela secundaria para así poder calmar su hambre. Una niña que sabe que si no asiste a clases los viernes no recibirá la mochila con alimentos que mantendrá a ella y a sus hermanas durante el fin de semana. 

Denise Bramlitt

Estas son historias de los niños del condado de Putnam, en la Florida. Pero, podemos encontrar ejemplos similares y devastadores en cualquier parte. 

Cuando nos enfrentamos a esta realidad, muchos de nosotros escribimos un cheque o llevamos una bolsa de víveres a un banco de alimentos local. Pero no Bramlitt. 

Bramlitt, una socia del club Kiwanis de Azalea City, se propuso tratar la hambruna infantil en su comunidad. Hoy en día, ella encabeza un programa en el condado que alimenta a más de 800 niños durante los fines de semana. 

“Somos un condado pobre, pero eso no impide que nos ocupemos de los residentes necesitados de la comunidad”, dice Bramlitt.

En el año 2018, Bramlitt fundó Feed the Need of Putnam County (Alimentemos a los más necesitados del condado de Putnam) en el almacén de su negocio: Bramlitt Plumbing & Electric. Con un grupo dedicado de voluntarios y “dando pasos de fe ciega todos los días”, Bramlitt recolecta y distribuye, cada año, más de 172.000 mochilas de alimentos en 14 escuelas. Bramlitt solicita subvenciones, organiza eventos de recaudación de fondos y rescata alimentos de los restaurantes y los supermercados para llenar los 325 metros cuadrados con tarimas repletas de cajas de fideos, carne enlatada, puré de manzana, juguitos, barras de cereal y mucho más. 

“Denise mueve montañas”, dice Rick Surrency, director del distrito escolar del condado de Putnam y compañero Kiwanis. “Ella puede conseguir de las personas – ya sea a nivel económico, laboral y emocional – mucho más que ningún otro. 

Surrency está agradecido que Bramlitt use esa energía y pasión para ayudar a sus estudiantes, de los cuales el 85% califica para recibir el almuerzo escolar gratis o a precio reducido.

Casi una cuarta parte de la población del condado vive en la pobreza, la cual es el doble del promedio nacional, según el Ministerio de salud de la Florida. El condado de Putnam se ubica en el puesto 66 de 67 condados en salud general. 

“Los ciudadanos de la clase media estadounidense no comprenden que hay niños que pasan hambre”, dice Surrency.

Cualquier niño que tenga hambre será un estudiante con dificultades para aprender. Los estudios han demostrado que los niños que no saben cuándo será la próxima vez que coman son más propensos a repetir el grado y a tener dificultades emocionales y de aprendizaje. 

“Es difícil poder enfocarse en la escuela cuando gruñe el estómago”, recalca Surrency. 

Por esta razón, Denise Bramlitt y Feed the Need son esenciales para el distrito escolar, dice Rebecca Motes, ex psicopedagoga de la escuela secundaria de Palatka.

Motes ayudó a los estudiantes de la escuela secundaria a crear un armario lleno de alimentos proporcionados por la organización Feed the Need. Casi 100 estudiantes a la semana recurren a los suministros en el armario, dice Motes. Muchos de ellos viven con padres trabajadores cuyos ingresos solo alcanzan para pagar el alquiler, las expensas y el seguro. 

“Gracias a Feed the Need, los estudiantes acceden directamente a los alimentos que necesitan”, resalta Motes. “Lo único que tienen que hacer es conectarse con la Señorita Bramlitt”.

Una tragedia personal en el 2007 llevó a Bramlitt a enfocarse en la hambruna infantil. Ese año, su hijo de veinte años, Cade, murió en un accidente automovilístico.

“Cuando murió, comencé a cuestionar a Dios: ‘¿Por qué te llevaste a Cade’?”, recuerda. 

Después de que nació su nieto, supo que tenía que sobreponerse. Dice que le tomó un año preguntarse cuál era su propósito en la tierra. Pero, siempre aparecía el mismo pensamiento: la deficiencia alimentaria. 

Ahora Bramlitt alimenta a los niños con fe, dedicación y acompañada por la comunidad. 

Asimismo, el club Kiwanis de Azalea City recibió una subvención de la Fundación de Kiwanis por los Niños para ayudar en uno de los eventos más grandes de la organización Feed the Need. Teen Hunger Fight, es un evento anual que reúne a 200 adolescentes de las iglesias locales y otras organizaciones dedicadas a combatir el hambre. 

El club Kiwanis utilizó la subvención para ayudar a Feed the Need a comprar alimentos que permitieron empacar 32.000 comidas en una sola noche. Los socios del club también estuvieron presentes con donaciones de redecillas y mascarillas para colocar paquetes de fideos con salsa de queso, avena y azúcar negra en las mochilas que distribuye Feed the Need. 

Durante años, Bramlitt ha sido contactada para que forme parte de diferentes organizaciones cívicas, pero fueron los niños la que la llevaron a unirse al club Kiwanis.

“Kiwanis y yo somos la pareja ideal”, resalta Denise. 

Como puede ayudar:  

Cuando dona a la Fundación de Kiwanis por los Niños, usted amplifica el impacto. Una donación permite que llegue a los niños de todo el mundo a través de las causas Kiwanis de salud, nutrición, educación, alfabetización y programas del liderazgo juvenil. Visite kiwanis.org/give y realice una donación, o visite kiwanischildrensfund.org/clubgrants para informarse cómo su club puede solicitar una subvención para ayudar a los niños de su comunidad. 


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