Una Victoria alada

Dicks Last Resort

¿Volarías en una nave hecha por ti mismo despegando desde un acantilado de 9 metros de altura? Los kiwanis de Nashville volaron alto para difundir el mensaje del club.

Historia de Julie Saetre
Fotos de Curtis Billue, Jack Brockley y Red Bull

En una sofocante tarde de sábado del mes de septiembre, varios residentes de Nashville (Tennessee) decidieron quedarse dentro de sus hogares, refrescándose bajo los aires acondicionados. Kelly Koeppel prefirió no hacerlo.

Por lo contrario, la socia del club Kiwanis de Nashville estaba encaramada sobre un precario artilugio con alas, que se apoyaba sobre una plataforma de 9 metros de altura sobre el río Cumberland. En unos pocos minutos cuatro de los compañeros del club empujarían a Koeppel y a la nave al agua.

Si bien el escenario puede parecer una especie de ritual de hostigamiento desacertado, el quinteto kiwanis se ofreció para realizar esta extraña tarea como parte del evento Red Bull Flugtag. Por más de dos décadas, el fabricante de bebidas energéticas, con base en Austria, ha organizado Flugtags (término alemán que significa “días de vuelo”) en todo el mundo. Los equipos participantes construyen su propia aeronave de propulsión humana y, el día del evento, la lanzan al agua.

_DSF4234

Los miembros del equipo también deben llevar disfraces temáticos y realizar una presentación de un minuto al ritmo de la música antes de lanzarse al agua. Los jueces eligen a los ganadores basándose en la distancia de vuelo, la creatividad y la popularidad con el público.

¿Por qué un grupo de kiwanis sensatos aceptaría realizar tan peculiar tarea? Simple: para que la comunidad conozca al club, los servicios que prestan y la misión Kiwanis.

O, según Chad Sutton, diseñador de la nave y miembro del equipo terrestre: “Realmente hemos logrado difundir el nombre de Kiwanis por todos lados. Fue increíble”.

Koeppel es conocida por generar publicidad positiva. Como presidente de k2forma, compañía que fundó en 1997, Koeppel se especializa en ayudar a clientes en el área de marketing, publicaciones, diseños y medios digitales. Cuando Red Bull anunció que realizaría su segundo Flugtag en Nashville, vio de inmediato la oportunidad de promocionar a su club Kiwanis.

_DSF4514

Fundado en 1916, el club Kiwanis de Nashville se jacta de una impactante lista de socios compuesta por más de 240 personas. Para que el club siga creciendo, los funcionarios reclutan a socios entusiastas de diferentes edades. El grupo “Jóvenes profesionales”, entre 20 y 45 años, organiza eventos sociales todos los meses para contactarse, prestar voluntariado y fomentar nuevas amistades. Cerca de 80 kiwanis de Nashville forman parte de este grupo.

“Ha sido el área que más ha crecido”, comenta Victor Legerton, secretario ejecutivo del club.

Koeppel se contactó con el grupo “Jóvenes profesionales” para que participaran con el club en el Flugtag. El grupo aceptó de inmediato, y de repente, todo el club acordó participar en el proyecto.

“Fue de la participación de un grupo pequeño a “todo el mundo” involucrado”, recuerda Koeppel. “Ha sido reconfortante ver como se unieron diferentes personas e intereses. Realmente despertó a muchos de los socios del club y los conectó de diferentes maneras.

_DSF4548

Legerton añade: “¿Qué es lo que esperábamos que hiciera el grupo de “jóvenes profesionales?”: revitalizar y reactivar a algunos de los socios veteranos. El proyecto (Flugtag) realmente lo ha logrado. Hasta incorporó un par de nuevos socios”.

Sutton es uno de ellos. Ingeniero principal de GE Aviation, Sutton tiene amplia experiencia y conocimiento en el diseño mecánico aeroespacial, incluyendo pruebas y fabricación de aeronaves y componentes de motor para cohetes. Su padre, un socio veterano del club Kiwanis de Nashville, le preguntó a Sutton si estaría dispuesto a diseñar la aeronave de Flugtag.

“Él siempre hablaba de este grupo al que pertenece”, cuenta Sutton. “Intentó convencerme varias veces para que lo acompañara a las reuniones, pero siempre lo consideraba como un grupo de gente mayor con sombreros. No sabía nada de Kiwanis en ese entonces… Pero (el proyecto Flugtag) me llamaba la atención y me parecía algo divertido. Fui a una de las reuniones, hablé con un par de personas, los conocí. La experiencia fue bastante diferente a lo que yo me imaginaba. Dos semanas más tarde me unía al club”.

Enfrentó un desafío realmente peculiar con la aeronave Flugtag, ya que Red Bull regula de manera estricta las pautas de construcción. El tamaño del vehículo y el peso están limitados, la aeronave no puede hundirse y los materiales de construcción deben ser ecológicos, entre otros requisitos específicos.

Team Ground Control

“Básicamente, estábamos construyendo un inmenso planeador de papel”, explica Sutton. “Estábamos tratando de entender cómo se vería esta cosa, como encajarían todas las partes y como ensamblaríamos y transportaríamos este aparato. Asimismo, debíamos tener en cuenta el diseño ergonómico y la seguridad del piloto al momento del impacto. El factor humano significó una parte relevante en el proceso”.

El costo también formó parte de la ecuación. Una vez que la aeronave aterriza en el agua, los representantes de Red Bull la remolcan. Los miembros del equipo no pueden salvar ningún resto de la nave.

“El chiste en este proyecto es que construyes esta cosa que necesita transportar a la persona con seguridad hasta el agua. Pero, literalmente es un avión de ‘uso y desecho’”, dice Sutton. Es como sacar una navaja de afeitar Bic del estuche de plástico, la usas y la descartas.

Sobre la plataforma de lanzamiento del Flugtag, Koeppel se ubicó en la punta de la nave terminada por Sutton, apodada “Flying Kiwana”. La historia que el club inventó relata que, a un animal, mitad Koala y mitad iguana, le crecieron alas después de haber tomado un Red Bull. La idea se originó de un muñeco de peluche que Legerton había comprado en la convención internacional de Kiwanis en el año 2000, para apoyar a la red de hospitales infantiles “Children’s Miracle Network Hospitals. Él inventó un pasado a la criatura y los socios del club decidieron nombrar su vuelo en base a la historia.

_DSF4555

Pero Koeppel no pensaba acerca de los comienzos míticos de Kiwana. Ella se enfocaba en ese momento sobre lo que debía hacer como piloto de la nave. Sutton había incorporado un sistema de control simplificado en el Kiwana. Los cuatro miembros de la tripulación terrestre empujarían la aeronave corriendo por la plataforma de lanzamiento. Luego, al tirar de una palanca, Koeppel haría que la nariz del navío se elevara.

“No había forma, a menos que nuestros corredores fueran de Kenia, que lográramos obtener suficiente velocidad de vuelo para realmente despegar de la plataforma de lanzamiento”, explica Sutton. “Teníamos que dejar caer entre 2 y 3 metros, obtener suficiente velocidad de vuelo con el tirón gravitacional adicional y luego ella tendría que tirar de la palanca, nivelar el avión y volar”.

Koeppel tomó su tarea con responsabilidad. El objetivo del equipo no era realizar un aterrizaje espectacular como muchos otros participantes habían optado. Los Kiwanis querían sobrepasar el record existente de la distancia de vuelo del Flugtag: 79 metros. Ella sabía que necesitaba fuerzas para mantener su posición en el Kiwana y controlar el lanzamiento del mismo. Koeppel entrenó con un entrenador personal tres veces a la semana hasta el día de la competencia. Ahora, mientras se anticipaba el turno de su equipo para el lanzamiento, Koeppel se concentraba en la preparación mental.

“Sabía que tenía un trabajo específico por hacer, y sabía que debía estar bien enfocada para poder hacerlo”, resalta ella. “Cuando me encontraba en el avión, intentaba calmar mi mente y enfocarme, meditar y calmar el palpitar de mi corazón. También intentaba apreciar el momento, porque habíamos trabajado tanto, y todo se iba a terminar tan rápido. Tan solo me senté en el avión, con mis ojos cerrados, sintiendo el sol en mi rostro, tratando de detener ese momento”.

_DSC4981

Sutton, mientras tanto, aceptaba la realidad del papel que debía cumplir como miembro de la tripulación terrestre. La tripulación no solo debe empujar la nave desde la plataforma de lanzamiento, sino que también deben seguirla hasta el agua. Cuando el maestro de ceremonia anunció que era el turno del Flying Kiwana, él salió de su ensimismamiento. Disfrazados de exploradores en busca de la misteriosa Kiwana, Sutton y el resto de la tripulación realizaron su actuación de 60 segundos frente a 60.000 espectadores. Antes de que se dieran cuenta, la tripulación corría a toda velocidad empujando la máquina de vuelo.

“Tu adrenalina es tan alta que todo lo demás queda bloqueado”, cuenta Sutton. “Sí, hicimos pruebas de empuje, pero nunca al borde de un precipicio de 9 metros”.

Koeppel tuvo una reacción similar: “Fue aterrador.  La mayor parte del tiempo pensaba: ‘No te estrelles’. No quería caer de cabeza como la mayoría de los aviones. Pero tuve suficiente tiempo para reaccionar ya que estaba realmente preparada. Estaba sobre el borde y me decía: Tira. Tira. Tira. Y luego, boom, el agua. Y eso fue todo. Ahí terminó”.

Cuando cayó en la superficie del río, gracias a Dios sin lesiones, Koeppel no tenía idea si su vuelo había tenido éxito o no. Una vez en tierra firme, ella se enteró que no solo Kiwana había planeado hasta tocar el agua, sino que había logrado el segundo puesto en la distancia de vuelo más larga.

“Hicimos exactamente lo que habíamos planeado”, dice ella. “Fue de un solo tiro, y lo hicimos bien. Fue increíble”.

Al final de la competencia, a pesar de que el Flying Kiwana no rompió ningún record, los miembros del equipo alcanzaron su objetivo más importante.

“Hubiera sido lindo fijar el nuevo record mundial”, reflexiona Sutton. “Pero el objetivo de este proyecto era marcar una presencia física de Kiwanis, y creo que lo logramos. Y lo hicimos en frente de muchísima gente”.


Esta historia apareció originalmente en la edición de marzo de 2018 de la revista Kiwanis.


Submit a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s