KIWANIS MUESTRA SU FORTALEZA EN LA ADVERSIDAD

Aún en medio de la pandemia del COVID-19, los clubes Kiwanis encuentran maneras de ayudar.

Los clubes Kiwanis existen para ayudar a la comunidad cuando más los necesitan. Aún durante la pandemia del coronavirus, los socios han encontrado la forma de trascender las circunstancias en las que todos vivimos. A continuación, incluimos algunas de las increíbles maneras en que los clubes han sobresalido en este momento extraordinario. 


Ciudad de Panamá, Panamá 

Una conexión local impulsa una reacción rápida. 

En Panamá, el club Kiwanis de Crucible C3 entró en acción apenas el coronavirus afectó a la comunidad. Pero lo que facilitó el trabajo de Kiwanis fue contar con la combinación perfecta: una historia de servicio a organizaciones locales y el liderazgo del presidente del club, quién influyó positivamente en la comunidad.

El presidente del club, Isaac Borbua, es miembro de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Gracias a su puesto, Borbua pudo encabezar un proyecto conjunto con los ingenieros del ACP para ayudar a las organizaciones locales que el club ya había ayudado anteriormente. Lo que hizo fue recolectar donaciones financieras del ACP, que luego fueron destinadas a comprar alimentos y artículos de limpieza. 

Las donaciones del ACP sumaron un total de 2600 balboas, una moneda panameña. El 30 de abril, los socios del club entregaron los artículos a cinco geriátricos y hogares comunitarios, cuyos residentes consistían desde pacientes con sida hasta niños con discapacidades. 


Erbach/Odenwald, Alemania  

Ayudando a los niños durante la cuarentena, fuera y dentro del país.

Cuando el coronavirus obligó al club Kiwanis de Erbach/Odenwald en Alemania a cancelar los eventos, los socios recurrieron a los fondos disponibles para un enfoque diferente: donaciones más pequeñas para causas claves a la distancia.  

“En Alemania, tenemos suerte”, dice el expresidente Stefan Uhrig. “Por lo general, nos toca decidir entre donar juguetes a los niños del jardín de infantes o mochilas a los niños carenciados”.

El club estaba involucrado en dos proyectos: uno en Perú y otro en Uganda. Con la última recaudación de fondos antes del cierre, el club había recaudado EUR500 para Casa Verde, un refugio para niños en Arequipa, Perú. 

En Uganda, una organización llamada Abaana Afrika ha construido y administrado una escuela infantil en el pueblo. Cuando tuvo que cerrar debido a la pandemia, envió a los estudiantes a sus hogares. Una de las principales fuentes de alimentos nutritivos de los niños fue suspendida, a la vez que muchos padres fueron obligados a quedarse en sus hogares sin trabajar. La donación del club brindó un mes de alimentos para siete familias. 

Mientras tanto, el club siguió trabajando desde Alemania. Cuando una estación de radio local informó acerca de las necesidades de un refugio de mujeres, los socios compraron juegos de mesa para los niños que vivían en uno de ellos. Una tienda del área hasta les dio un descuento por la compra. 

Los socios del club también proporcionaron tapabocas de tela con la inscripción de Kiwanis, que el club le compró a uno de los clubes en Schärding, Austria. De hecho, el club también les compró algunos tapabocas a sus socios. En un momento, una empleada de la tienda le preguntó a Uhrig de dónde venían todos esos tapabocas. En tan solo un día, ella había visto ocho personas pasar con “La palabra Kiwanis escrita en el tapabocas”


Kendall-South Dade, Florida, EE.UU.

Gracias a un subsidio, un club puede ayudar a la organización Hope

Cuando un banco de alimentos local y una organización de socorro presenció un aumento del 500% en solicitudes de ayuda durante la pandemia, el club Kiwanis de Kendall-South Dade (Florida) no dudó en ayudar utilizando el subsidio recibido por el Fondo Kiwanis por los Niños.

“Queremos dar esperanza durante la crisis”, dice Diana Morrell, secretaria del club Kendall-South Dade.

Los fondos le permitieron a la organización Bridge to Hope alimentar a 51 familias sugeridas por los administradores de la escuela. Muchas de las familias no tenían carros por lo que Bridge to Hope les entregó provisiones, útiles escolares, desinfectantes de mano y tapabocas. El subsidio permitió que el programa siguiera funcionando durante el verano.


High Point, Carolina del Norte, EE.UU.

Una caravana de apoyo

En estos días, todos se pueden beneficiar con un poco de camaradería. En abril, durante la cuarentena, los socios del club Kiwanis de High Point (Carolina del Norte) levantaron el ánimo de los socios del club Aktion que patrocinan, pasando por siete casas con carteles que expresaban su apoyo. La mayoría de los socios del club Aktion viven en viviendas grupales. Con las restricciones de distanciamiento social, también fue una oportunidad para que los residentes salieran e interactuaran un poco. 


Portmore, Jamaica  

Los Kiwanis demuestran con un plan que se preocupan por los demás. 

En la costa sur de Jamaica, el club Kiwanis de Greater Portmore no solo respondió rápidamente frente al coronavirus sino que puso en marcha un plan. El plan #WECARE del club fue un esfuerzo de varias fases,   diseñado para afrontar las necesidades de los trabajadores médicos y de servicio de la División 23 West de Jamaica – conjunto con otras personas especialmente vulnerables al COVID-19.

Durante la Fase uno, en marzo, el club compró desinfectantes de mano y productos de limpieza que fueron entregados en la estación de policía de Greater Portmore, el cuartel de bomberos Waterford y el centro médico Greater Portmore. El club también se unión a los clubes Kiwanis de Sunshine City, Portmore y Central Portmore para fabricar más de 1000 tapabocas para los geriátricos e instituciones que asisten a los ancianos y a las personas con discapacidades mentales. 

Los socios de Greater Portmore donaron 10 bolsas de 100 libras de arroz a la Municipalidad de la ciudad de Portmore para distribuir canastas de comida a los ancianos. Asimismo, se unieron al club Kiwanis de Portmore para armar canastas con alimentos y demás artículos esenciales y luego las entregaron a los residentes de la ciudad que se encontraban en cuarentena por el COVID-19.

Abril trajo consigo la Fase dos: el club compró seis barriles de plástico e hizo que los transformaran en estaciones individuales para lavarse las manos. Los mismos se usaron en los hospitales y en las estaciones de policía. 

“La municipalidad de la ciudad de Portmore prometió abastecer diariamente los barriles con agua si se nos complicaba hacerlo”, dice Nordia Campell, presidente del club de Greater Portmore.


Cheyenne, Wyoming, EE.UU. 

Club recauda fondos para la comunidad y los compañeros del club

Para el club Kiwanis de Cheyenne (Wyoming) el coronavirus despertó un sentido de urgencia en el servicio comunitario. El club se enfocó primeramente en la falta de alimentos.  

“Fue cuestión de evaluar lo que la comunidad necesitaba”, dice el socio del club, Tim Sheppard.

Continuando con las reuniones en línea, el club de 270 socios organizó un comité encargado de recaudar fondos para el COVID-19. Los socios contactaron a dos bancos locales de alimento, que le sugirieron al club que contactara al banco central de alimentos Rockies, que los provee. Este banco estuvo dispuesto a utilizar los fondos recaudados por el club para ayudar a los bancos de alimentos del área de Cheyenne. Para mediados de mayo, el club había recaudado cerca de USD30.000.

Su alcance se extendió cuando un socio contrajo el virus y perdió su trabajo. El fondo ahora cubre dos necesidades: el 70% se destina a los bancos locales de alimento y el 30% se destina a los socios afectados por la pandemia. 

De hecho, el club se ha asociado con United Way del condado de Laramie, lo que le permite a esa organización supervisar la última parte. Gracias al formulario de solicitud de United Way, los socios no deben preguntarles a los demás socios en forma personal. 

“Es una nueva forma de vida”, dice Sheppard. “no es costoso realizar algún tipo de evaluación sobre las necesidades de la comunidad. Kiwanis puede marcar la diferencia ahora mismo… y en mi opinión, deberíamos hacerlo”.


La versión completa de esta historia apareció originalmente en la revista Kiwanis, edición agosto de 2020.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s